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El Ateneo Hoy
Hoy el Ateneo de Málaga avanza en su nueva etapa con la creación de la página web, www.ateneomalaga.org. Todo lo que hace pocos meses decíamos con ocasión de la publicación de la Revista Ateneo del Nuevo Siglo está vigente, y con la fuerza que nos brindan hoy las nuevas tecnologías, con esta iniciativa no queremos sino ampliar y dar mayor alcance a la actuación creativa que es incompatible con la indiferencia. Como la creación necesariamente conduce a las sensaciones, a las emociones, a las reflexiones... la aparición del web del Ateneo de Málaga me impulsa al mundo que me rodea, al mundo del derecho, y en concreto a la libertad de expresión:
- A ese derecho de participación que poseemos todos los ciudadanos por el mero hecho de pertenecer a una determinada comunidad política;
- A esa libertad básica;
- A ese derecho fundamental, tan castizamente proclamado en la Constitución de Cádiz: Todos los españoles tienen libertad de escribir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia.
Y también me lleva al "pluralismo", que es uno de los principios fundamentales de los Estados democráticos. Y ello porque el pluralismo, al contrario que ocurre con el integralismo o el totalitarismo, apuesta por la difusión y el favorecimiento de la expresión. Nadie es depositario de la verdad y la verdad sólo puede, eventualmente, ser alcanzada a través del debate y del encuentro entre las posiciones diversas.
Pero hablemos de la libertad de expresión, que garantiza una opinión pública libre y el pluralismo político del Estado democrático.
Mediante la libertad de expresión los ciudadanos participamos, de alguna manera, en la formación de la voluntad popular y en la voluntad política estatal.
Mediante ella exigimos a las instituciones una serie de prestaciones de cualquier tipo que nos permitirán disfrutarlas y ejercitarlas. Sabido es, que la libertad de expresión es un derecho doble: derecho a comunicar libremente información y derecho a recibirla. Esta revista, que hoy por fortuna tenemos en las manos, nos va a permitir disfrutar de ambos derechos: recibir y comunicar libremente información. Ya adelantamos que es un derecho de los que somos titulares todos los ciudadanos. Y justamente por ello, su importancia y trascendencia. Se ha llegado a decir, que sin comunicación pública libre no existe sociedad libre ni, por tanto, soberanía popular; y que mediante ella se garantiza un interés constitucional: la formación y existencia de una opinión pública libre.
Y es, en efecto, que difícilmente podremos formar libremente nuestras opiniones o participar responsablemente en los asuntos públicos, si no contamos con una información rica, diversa e incluso contrapuesta. Por ello, todavía tienen vigencia expresiones ya clásicas:
Un país libre es aquél en el que se piensa como se quiere y se dice lo que se piensa, como medio indispensable para descubrir y difundir las verdades políticas. (Brandois).
Si me dieran a escoger entre un país en que hubiera Gobierno sin periódicos, u otro en el que hubiera periódicos sin Gobierno, no dudaría en elegir el último. (Jefferson).
La libertad de escribir y hablar sobre cuestiones públicas es tan importante para la vida del cuerpo de un gobierno democrático como lo es el corazón para el cuerpo humano; si el corazón se debilita se debilita el cuerpo; si se silencia, el resultado es su muerte. (Black).
Pero no podemos olvidar, que la información que nuestra Constitución garantiza es la «información veraz» y no cualquier tipo de información. Y a la información veraz nos atendremos rigurosamente, exquisitamente. No permitiremos publicaciones, que defraudando el derecho de todos a la comunicación, menosprecien la verdad con invenciones o insinuaciones insidiosas; o que utilicen expresiones vejatorias; o aquellas otras, que contengan mensajes de contenido racista, sexista o xenófobo.
Con la página www.ateneomalaga.org, al igual que con la Revista abrimos un espacio de libertad, tolerancia y dignidad, donde no tienen cabida los llamados «mensajes odiosos».
La opinión pública libre es consustancial al Estado Social y Democrático de Derecho y nos sentimos profundamente satisfechos por poder contribuir modestamente desde esta tribuna a su fortalecimiento.
Sean bienvenidas las palabras y las ideas.
D. Antonio Morales Lázaro
Presidente
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